Residentes de Pisa se oponen a la construcción de una mezquita cerca de la Torre Inclinada

The Guardian:

Una propuesta para construir una mezquita cerca de la torre inclinada de Pisa ha encontrado oposición: se afirma que podría convertirse en un centro de radicalización.

El ayuntamiento ha aprobado provisionalmente los planes para una mezquita por un valor de 4,5m € (£ 3.8m) a 400 metros de la atracción turística, que es visitada por más de 1 millón de personas cada año.

Cientos de residentes participaron en una protesta organizada el pasado fin de semana por la campaña “No a la mezquita” y los organizadores dicen que han recogido más de 2.000 firmas en una petición para un referéndum sobre el tema.

El partido de derechas Forza Italia, que dirige la campaña, ha afirmado que una mayoría de 90.000 personas de la ciudad se oponen a la mezquita.

La noticia no dice de dónde procederá el dinero ni si el suelo donde se va a construir es público o privado.

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Editorial católica se ve obligada a tapar a la Virgen para “no ofender a otras religiones

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La Virgen María.

Infovaticana:

Así lo cuenta el diario italiano la Repubblica.it, que junto con la información de lo ocurrido muestra un vídeo en el que la responsable del stand de la editorial italiana explica a la cámara que se han visto “obligados a cubrir la estatua de la Virgen para no ofender a otras religiones

La mujer, que al comienzo del vídeo destapa a la Virgen, explica indignada que “con estos ataques que estamos viviendo”, donde “existe un odio hacia la Virgen, estamos obligados a tapar su imagen”.

Hay tantas religiones, que debemos tapar a la Virgen para evitar la discordia y las provocaciones”, cuenta la empleada de Editrice Salom, al mismo tiempo que defiende que no están de acuerdo con la decisión tomada pero que no quiere “ser la responsable” de ningún altercado.

En Puglia, hay cristianos que no celebran la misa por amenazas de musulmanes

Libero Quotidiano.it:

Fieles cristianos segregados en Italia, obligados a celebrar misas clandestinas y con cruces ocultas para evitar que sean destruidas o quemadas por fanáticos islámicos. Todo esto ocurre en el Gargano, a 40 km de la tumba del Santo Padre Pio en Puglia. La historia, increíble, dice Cristiano Gatti anticipa el futuo. Se encuentra a 300 inmigrantes africanos, los trabajadores estacionales de los campos de tomates, que viven en un barrio marginal bajo la constante amenaza de los musulmanes que vienen de fuera: “Tenemos miedo, sí. Desde hace dos años, tenemos que rezar el domingo entre nosotros sin ser vistos“.

Y mientras hay cargos públicos que se jactan de saltarse la Ley para dar lugares de culto a imanes extremistas.